Conoce a tu matrona

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viernes, 20 de febrero de 2015

Estudiar el EIR, y salir ilesa

Por el título podréis ir imaginando de qué va el asunto...y si, la salud mental se va viendo deteriorada con el paso del tiempo a la hora de estudiar para un examen tipo oposición como lo es el EIR (Enfermero Interno Residente, para el que no esté familiarizado jeje). Meses y meses estudiando sin parar hasta que llega diciembre-enero y te quieres morir. Cada vez te parece recordar menos y hacer las cosas peor, ni siquiera recuerdas haber estado tantos meses estudiando, te preguntas, "¿en serio llevo desde marzo con esto? cualquiera lo diría..." (no se si soy la única que lo ha pensado, pero yo es que suelo dramatizar mucho en estas circunstancias), en definitiva, llega el caos a la mente y da la impresión de que en cualquier momento vas a explotar, vas lanzar los libros contra la pared y a salir corriendo por ahí como cual loca psicótica. Pero tranquilos, ¡no os asustéis! como ya iréis sabiendo esto es una montaña rusa, y afortunadamente no todos los días se tienen esos pensamientos, ¡no os dejaré con el mal sabor de boca! ;). Sin más empezaré a contar mi experiencia desde el principio:

Era una tarde oscura y gris de verano...(?). Va ahora en serio. Era una chica de 4º de grado de enfermería, que ocupada entre mil trabajos, seminarios, tutorías y prácticas se encontraba como casi todos los estudiantes en la situación actual en la que nos vemos envueltos: planteándome que sería de mi el día de mañana cuando acabase la carrera. Entre las opciones que barajaba, se encontraba el irme a trabajar fuera (muy a la orden del día, ¿verdad?), encontrar trabajo en un centro, preferentemente concertado para tratar de coger algún puntillo que otro, apuntarme a un máster, un experto...o hacer el EIR. Está claro por qué opción me acabé decantando, así que sin más dilación os voy a comentar cómo ha sido mi año una vez metida de lleno en el famoso EIR. Para comenzar mi propósito es ayudaros, ya que soy alguien muy corriente y seguro que este tipo de cosas se os han pasado por la mente a la hora de estar estudiando algo así, y como siempre vienen bien unos consejillos a tiempo para aquel que quiera recibirlos, con la mejor de las intenciones ahí van.

Ya tenía decidido que mis próximos 11 meses iban a estar dedicados a la preparación del EIR, me apunté a una academia con el fin de encontrar la ayuda necesaria para la preparación porque andaba bastante perdida en el asunto, y me lancé a la piscina. Desde el mes de marzo empecé a acudir a clases y a hacer los simulacros que marcaba la academia, pero nada más, ¡estaba hasta arriba acabando 4º! y eso me agobiaba mucho porque veía que había gente que iba a llevar varios meses por delante mía, no obstante ya os digo que la preocupación era en vano, los que estéis en esa situación no os preocupéis porque ese tiempo está siendo invertido y con un poco de esfuerzo y tiempo enseguida os podréis poner a la altura de los demás o incluso más arriba (ya dependiendo del hábito y de la constancia de cada persona). Antes de lo que me hubiera gustado ya estábamos en Julio, con mi TFG al fin aprobado y el título de Graduada en Enfermería bajo el brazo; pero comenzaba otra batalla, sentarme día a día delante de libros, apuntes, desgloses... durante los 7 meses restantes hasta el susodicho 31 de enero de 2015.

Durante estos meses hay que tener muy en cuenta que no todo puede ser estudiar, al principio te ves con ganas de sabértelo todo YA (agonía modo On), y eso es un error. Como ya escucharéis esto es una carrera de fondo, y lo que realmente sirve es mantener la constancia de estudiar día a día sabiendo reservar un trocito de nuestro tiempo para hacer algo que nos despeje la mente (ya sea ejercicio, quedar con los amigos, ver una película, dar una vuelta...al gusto). A mi personalmente salir a correr me despejaba muchísimo, después de un día de estudio donde muchas veces acababa saturada y con pensamientos negativos, salir a correr me liberaba esas hormonas que tanto escuchamos hablar y volvía a mi casa como nueva. Los domingos también me los tomaba libres, hay gente que no hace eso, bien porque prefiere estudiar todos los días pero menos horas, o porque está trabajando y necesita repartir su tiempo de otro modo...en mi caso me podía permitir estudiar de lunes a viernes, sábados clases y domingos de relax, ¡y la verdad es que me iba muy bien así!.

Llega septiembre, salen las convocatorias, toca un lío de papeles para arriba y para abajo (que después no es para tanto tranquilos, pero maaadre mía, en nuestra mente todo lo que sea no estar sentado en una silla supone una pérdida de tiempo y su consiguiente agobio XD), y cuando por fin queda todo entregado, por primera vez empiezas a verte más cerca del día "X", a sentir que es cierto, que estás estudiando para ese único día, que estás metida de lleno, y es entonces cuando ese cosquilleo inunda tu estómago. Pronto se hace menos acusado y todo vuelve a la normalidad (aunque un poco más susceptible y más tenso que antes, todo sea dicho), esa montaña rusa de sentimientos que es este periodo, un día te comes el mundo y al siguiente no lo vas a conseguir porque eres más torpe que el resto de los 17.000 o los que sean que se presenten. No os comáis la cabeza, ¡¡estáis luchando y lo vas a conseguir!! porque os lo merecéis y porque todo esfuerzo tiene su recompensa; mantener este pensamiento positivo es clave para el éxito también ;) ¡¡mucho ánimo campeones!!.

Nos trasladamos directamente a diciembre, en concreto a mitad de diciembre, época de fiestas y época en la que empieza la tercera y última vuelta, ¡que poquito faltaa! :O. En esta vuelta hicimos un ultra-repaso de todas las asignaturas, había asignaturas que teníamos que repasar en un solo día, algunas que eran más largas para las que teníamos dos...y así. Si unimos los nervios que ahora sí que aparecen casi todos los días, a la cantidad de horas estudiando y la cantidad de cosas que hay que recordar, a las fiestas, gente saliendo...y tú en casa, podemos llegar a la fácil conclusión de que no es una buena combinación XD. Pero tooodo pasa, y tooodo llega (que socorridas son las canciones :P), y cuando te quieres dar cuenta estás a día 30; Dios mio, ¡queda solo un día!, ¡me voy a hartar de estudiar todo hoy porque mañana es el examen!...¡¡¡errooooor!!! Yo solo utilicé la mañana para hacer un mega-ultra-repaso de las cosas que solía olvidar (tipo escalas, valores de nutrición o de proteínas plasmáticas, tratamientos, alguna enfermedad, algún nombre raro, etc.) y por la tarde libertad, cero estudios, cero libros. Esto os lo van a recomendar allá donde vayáis, porque lo cierto es que aunque parezca una pérdida de tiempo, hacer lo contrario sería contraproducente. Salí a la calle con mi novio y dos amigas, empecé a ver comercios nuevos, algunos habían cerrado...lo típico cuando te vuelves un zombie antisocial XD, y bueno, tras una noche peleándome por dormir, ya podía ver en el calendario ese esperado día 31.

Qué decir que no sepáis ya...es un día de muchos nervios, hay que conseguir mantener la calma, pensar en positivo, dejar a un lado la hipotética "mente en blanco" que nos creamos nosotros mismos y disfrutar de todo momento. No cometáis la locura de drogaros a benzodiacepinas o tomar 20 valerianas si no estáis acostumbrados a tomar nada, mejor nerviosos que con bradipsíquia XD. Las 4 horas y media que dura el examen pasan volando y por fin, todo acaba. La mayoría sale pensando que le ha salido mal, así que no os preocupéis porque no hay correlación entre el sentimiento post-examen y el verdadero resultado (dicen que cuanto peor crees que te ha salido, mejor nota sacas, aunque por desgracia no siempre se cumpla jeje). Ahora solo queda tiempo para descansar, recordar la cara de tus amigos que tenías abandonados, salir a la calle, arreglar el desastre de habitación que probablemente haya quedado, y un largo etcétera. Sobre el post-eir también hay una parte más "amarga" que os contaré en otro post, pero que sin duda merece la pena pasar si al final te está esperando la mejor recompensa :).

En definitiva, si algún consejo práctico os puedo dar, es que disfrutéis en todo momento de lo que estáis haciendo. No os toméis este periodo como un suplicio, si no como un trabajo más, estáis estudiando lo que os gusta, estáis aprendiendo día a día un poco más sobre vuestra profesión y eso es muy bonito y gratificante. Vais a hacer uno de los esfuerzos más grandes y vais a llegar a tener el mayor volumen de información que probablemente lleguéis a tener en la mente en vuestra vida, y eso ya es logro suficiente como para que merezca la pena. Habrá momentos más buenos y los habrá más malos pero de todos se aprende, disfrutad porque luego aunque parezca mentira ¡hasta se echa de menos! jeje. Sois grandes enfermeros solo por intentarlo, por creer que sois capaces, porque todo éxito comienza en la mente, y luego solo queda pasar a la acción.

Espero que os haya servido al menos como orientación, si alguna duda ronda vuestra mente no tenéis más que escribir y os contestaré con la mayor brevedad posible. ¡¡Un saludito y besitos a todos!! :) ¡Y que el EIR no pueda con vosotros!






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